La extinción del empresario, la muerte del conquistador.

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Los empresarios somos los conquistadores de territorios para que colonizadores y colonos puedan conseguir su anhelado tesoro: La seguridad.

Siendo la libertad el motor que impulsa al conquistador.

Siempre fuimos los artistas de la generación de riqueza para la humanidad.

Desde que la humanidad existe unos seres inquietos estuvieron dispuestos a perder todo por conquistar nuevos territorios. Territorios que en muchas ocasiones solo se encontraban en su mente, en sus pensamientos, en su visión.

El conquistador es un amante de la libertad, de lo nuevo, la libertad que produce lo creado y la satisfacción de ver la recompensa de lo conquistado, siendo esta la gran diferencia con los colonos que desde cachorros buscan la seguridad y ser formados como empleados, funcionarios y políticos, necesarios e imprescindibles para crear comunidad, hacer sociedad y en definitiva construir la tribu. Anhelan algo seguro, estable y estancado.

Unos se encuentran tranquilos y seguros detrás de los muros que construyeron en los terrenos conquistados, y desde el primer día intentan asegurar y asegurarse la continuidad y permanencia. Siempre imponiendo las reglas de su seguridad, importando nada la sostenibilidad y viabilidad de la colonia.

Los conquistadores ganaron terreno en lo económico, la ciencia, medicina, artes, comodidad y funcionabilidad, terrenos que en muchos casos estuvieron dispuestos a que les costara la vida, dedicada en el marco de la incertidumbre, lo inseguro, lo desconocido. Perdiendo en muchas ocasiones, la familia y el patrimonio. Los colonos jefes hacen suyos los terrenos conquistados, legisla, grava y estable las normas siempre en contra del conquistador para no perder la seguridad de posesión, para no perder lo que considera suyo y exclusivo. Para proporcionar al colono medio o mediocre su seguridad.

El conquistador es pasado, ellos son el presente y el futuro de lo conquistado, “son el progreso” aunque ayer no lo conocían, si mañana algo sucediera lo abandonaran a la suerte del conquistador, y en este momento le será devuelto para que lidie con el mal resultado, donde el colono medio y el colono jefe rápidamente abandonaran el barco y por supuesto, jamás tuvieron ninguna responsabilidad de lo sucedido, ellos en el fondo solo son simples y pobres colonos. Si no hubiera progreso siempre sería por culpa del conquistador, no del progresista.

El colono quiere lo conquistado sin el conquistador

Los colonos son el progreso cuando lo hay y el inquisidor del conquistador, en caso de problemas.

En definitiva, si va bien, es gracias al inestimable aporte del colono y el paternalismo intervencionista del colono jefe, si va mal, fue un territorio mal conquistado y por ello serás castigado severamente, mientras el colono en la seguridad de la protección que se creó en caso de conquistas fallidas y desde la seguridad de su cabaña, esperará la llamada de otro conquistador. Sin dejar de insultar a los conquistadores si por cualquier motivo tardan más o menos tiempo en conquistar nuevos territorios. Si no hay trabajo y bienestar para el colono, el responsable siempre será el conquistador, nunca el colono jefe. Esto es progreso

Para conseguir ser oídos, apoyados y consolados los colonos medios o mediocres alimentan y crean su propios colonos jefes les dejan vivir como conquistadores o como ellos piensan que viven, puesto que en la mayoría de las ocasiones los superan. Como decía. el colono medio, ampara al colono jefe, pues sabe que este hará todo lo necesario para garantizar su seguridad, aunque para ello tenga que esquilmar lo conquistado y estrangular a los conquistadores, pensando que nunca se agotaran o no serán extintos.

Los colonos jefes les garantizan que su alacena siga llena y tengan leña suficiente para no pasar frío. Pues los derechos del colono tienen que estar protegidos en todo momento, sin responsabilidad alguna sobre lo malogrado.

El colono sea medio o jefe nunca es responsable si la tribu o colonia no tiene ganado suficiente para alimentar a todos.

Si los mares están llenos de plástico siempre será culpable el conquistador que los produjo para beneficio de la tribu y no el colono que los arroja al mar.

Alrededor de lo arrojado, crearemos comisiones, asociaciones, daremos conferencias, nos rasgaremos las vestiduras, impondremos multas, conciertos solidarios, sanciones y todo en contra del que produce,genera riqueza y trabajo al colono medio. Pero nada al que arroja los plásticos al mar. Aquí volverán a ser las víctimas. Todos hemos visto como dejan las playas los colones medios. Pero el responsable siempre será el conquistador.

Entre las pocas habilidades del mediocre o del colono medio se encuentra el oportunismo y la gestión de lo pobre. Sabrán juntos sacar provecho de la carroña y llenarán sus arcas sin aportar soluciones, pues les produce más rendimientos el problema que la solución.

El conquistador necesita riqueza, abundancia para todos. Siempre quiere que su colonia esté compuesta por más conquistadores. El colono jefe solo es capaz de liderar y ganar prebendas con colonos medios o muy medios. Maneja la mediocridad con arte y sabiduría. La manipula desde muy temprana edad. Pocos son y cada día menos los que tienen capacidad de revelarse a tal manipulación.

Nada se podrá solucionar desde la visión estándar del colono medio, puesto que cuando la seguridad es la prioridad, los conquistadores sabemos que esta es incompatible con el avance y el progreso.

Nuevos mares jamás serán conquistados desde los puertos que abrigan las embarcaciones y les dan seguridad.

La seguridad es cobarde, la seguridad es conservadora, jamás es progresista, el progreso y la seguridad son incompatibles.

Llamar progreso a las políticas intervencionistas de los colonos jefes para “intentar” garantizar derechos imponiendo obligaciones y cuartando la libertad del conquistador es mediocridad, no progreso. La palabra progreso es utilizada dentro de la estructura de la manipulación y genera en las mentes de los colones medios un espíritu de superación y de avance ficticio.

No se progresa desde la seguridad y el confort de lo gratis.

Cuando tienes una colonia dirigida por personas que invierten más en protección que en conquista. Está claro que no avanzaras. Agotarás las viandas y morirás de hambre, puesto que nadie está dispuesto a jugarse la vida para cazar para otros.

La economía positiva, productiva y generadora de autentico bienestar requiere de legiones de conquistadores, no de colonos jefes.

En la naturaleza ya saben que la protección genera debilidad y que la debilidad genera mediocridad, una tribu mediocre y débil no avanza.

Administración no es liderazgo, liderazgo es influencia y esta es necesario para hacer de una colonia, tribu o nación fuente y rica para todos. La riqueza tiene que estar en manos de aquellos que saben generarla, no en manos de aquellos que solo saben gastar y ni idea tienen que cómo fue creada.

Los colonos jefes están más cerca de aquel que se comió la gallina de los huevos de oro por tener hambre.

El equilibrio es primordial para el creador, la paz interior que requiere el pensamiento estratégico del conquistador. Sabemos crear en incertidumbre, sabemos crear en tormenta, sabemos crear en el desierto, pero necesitamos que nos dejen tranquilos. No pedimos que nos den nada, pero ya debemos exigir que dejen de apropiarse de lo nuestro.

El derecho a la propiedad privada. Nadie tiene derecho a distribuir con sus normas inventadas e improvisadas tus conquistas.

Los líderes sabrán salir a cazar para la tribu, algunos no volverán jamás, otros vendrán sin caza y serán criticados, a los mejores cazadores se les quitará todo para repartidlo entre los que ni siquiera lo intentaron.

El colono medio se establece en el victimismo, son la victima de todo desde su nacimiento, el nunca será responsable de si tenemos suficientes curanderos, será víctima, el nunca será responsable de la sequía. Siempre será víctima.

Incluso llegan a tener la desfachatez de manifestarse en contra de los conquistadores que no conquistan territorios suficientes para todos, exigiendo más conquistas.

Exigirán que arriesguen más y que lo hagan más grandes y rentables.

Lo que no saben unos y otros que sucede cuando una colonia, tribu, sociedad o nación, se queda sin luchadores, se queda sin conquistadores, se queda sin personas que esté dispuesta a perder su seguridad, a carecer de ella y vivir en la incertidumbre. Olvidándose que los auténticos generadores de seguridad de la colonia, no son los colonos jefes.

Los colonos son educados en la espera y en la providencia que dan los derechos adquiridos.

Interesante, verdad, los colonos adquieren derechos sobre el bien conseguido y si este se convierte en una mala conquista que no pueda garantizar su seguridad obligada, impuesta, forzosa, ineludible e inexcusable de la colonia, volvemos a la seguridad que ellos mismos se han creado.

Si algo sale bien exijo mis derechos, si algo sale mal tengo mis derechos. Es un Status Quo de seguridad sin riesgo.

Los conquistadores necesitamos libertad y con los años cada día tenemos menos. Cada día tenemos más en peligro los derechos sobre lo conquistado. Un colono jefe que oposita haga como haga su trabajo, cumpla o no con sus responsabilidades, tenga o no rentabilidad para la colonia, lo será para toda la vida. Nadie podrá en duda su seguridad.

Con las reglas que conquistamos hoy y que aceptamos, y no tenemos elección jamás, puesto que son impuestas, mañana si los colonos no tienen suficiente para vivir con seguridad, serán modificadas las reglas aceptadas al conquistar. Nuestros conquistadores deberán adecuar sus conquistas a las nuevas reglas o abandonarlas.

Estará sometido a la dictadura de las necesidades del colono, de nada servirán sus sacrificios, de nada servirán sus riesgos, el conquistador debe cumplir con sus obligaciones, aunque estas no generen derechos sobre lo conquistado.

La conquista se crea en una dimensión desconocida, en terrenos de lo no explorado. Quién tiene la iluminación suficiente, la visión necesaria para poner normas y reglas a lo que está por conquistar.

Una de las sensaciones más placenteras del conquistador es ver crecer en número y calidad los terrenos conquistados y que miles de colonos pueden disfrutar de la seguridad ofrecida.

Las decisiones de la mayoría rigen los designios de las colonias, sólo el diez por ciento de la población mundial está compuesto por conquistadores. Las sociedades con pocos conquistadores son retrogradas, pobres y sometidas.

Estamos construyendo gallineros para albergar a todos. Con lo cual muchas águilas no tendrán la oportunidad de volar jamás, serán domesticados.

El colono siempre está aterrorizado por la falta de seguridad, no puede vivir en incertidumbre. Necesita saber qué pasará, cuánto ganará y durante cuánto tiempo.

Muchos desconocen la sensación de libertad del águila cuando recibe el viento en su cara, “el viento de la libertad” que incluso llevando varios días sin encontrar presa para alimentarse, jamás cambiaría por la seguridad del pienso diario en el gallinero.

Los colonos unidos jamás serán vencidos. La lucha no es contra la mediocridad, la lucha es en contra de los conquistadores, los creadores de riqueza.

Si, suena incoherente, pero es la educación idónea que debe tener el colono medio, para así alimentar al colono jefe.

Los colonos medios aluden muchas veces a que los conquistadores los someten y explotan. Ellos no saben, no interesa, que los colonos jefes los estuvieron esclavizando durante siglos, y fueron los conquistadores, los emprendedores, los empresarios, los que le pusieron un salario y los sacaron de la esclavitud a la que les tenían sometidos los colonos jefes.

Al conquistador se le puede matar, pero no se le puede esclavizar, puesto que él sabe crear y crecer en cualquier situación, en cualquier territorio, este conquistado o no. En cambio, la falta de manejo de la incertidumbre y la inseguridad hace que el colono medio se someta al colono jefe.

Prefieren ser esclavos con seguro, que conquistadores en incertidumbre e inseguridad.

Es curiosa la retribución como es repartida o controlada por los colonos. Ellos establecen cuáles deben ser sus rendimientos mínimos de pertenencia (SMI) para mantener una seguridad controlada. Los colonos con cargo, los colonos jefes, se establecen sus propios emolumentos y crean tasas, impuestos y todo tipo de inventos para cobrar al conquistador y de esta forma comprar su seguridad.

Nadie le pregunta a los conquistadores.

Los colonos medio o mediocres no satisfechos y viendo que todavía algunos, cada vez menos, conquistadores consiguen la libertad y son felices arriesgando sus vidas para conseguir nuevos territorios, más productivos y seguros. Esa falta de control sobre el pensamiento del conquistador les lleva a intentar crear y criar a sus propios conquistadores.

El nuevo conquistador que no busca libertad, pero quiere seguridad.

Los colonos jefes crean escuelas de formación para los nuevos conquistadores, los llaman emprendedores y emprendedoras. Ponen sus gallinas para que les enseñen a volar como águilas, están dispuestos a pagar lo que haga falta para convertir colonos mediocres en conquistadores, como si eso fuera posible.

Como si una gallina te podría convertir en águila.

Lo único que consiguen son una nueva especie: Las AGUILLAS.

Colocan sus aguillas en puestos de responsabilidad para hacerles ver a los colonos medios que existe otra alternativa al conquistador. Así venden el discurso de que todos podemos ser AGUILLAS, y que no hace falta ser conquistadores explotadores.

Estos seres híbridos son dirigidos por los colonos jefes, subvencionados hasta la extenuación, en muchos casos una sola Aguilla, cuesta más que mil conquistas.

El colono quiere estandarizar las conquistas y hacerlas suyas, sin saber que lo único que consigue es matar la libertad. Sin libertad no se avanza.

Ser colono lleva implícitos unos derechos, ser conquistador también lleva implícitas unas obligaciones. Miguel Alemany

Los conquistadores luchan por crear nuevos territorios, en el silencio y la soledad que tiene aquel que cruce el desierto, sin guía, sin brújula y sin saber si este será su último viaje. Cuando el camino es conquistado con éxito y aunque nadie estuvo en su lucha y compartió su sed..

Ahora que ya encontramos el Oasis, el maná, llega el reparto obligado de los bienes. llega el momento de repartir tu Éxito, hasta el punto que si este fuera mucho, estarían dispuestos a quitarle todo.

Al tener el control de las normas, licencias y leyes no tendrán ningún reparo de inventar nuevas, si las normas existentes no fueran necesarias para tomar el control de tus éxitos y por supuesto penalizar al conquistador si en algún momento se pusiera en peligro la seguridad de los colonos y sus derechos.

En las tribus donde el epicentro de las decisiones está basadas en la seguridad de los colonos, su no incertidumbre de vida y en establecer muros gigantes para controlar y vampirizar. Se mata la creatividad, se mata la conquista, se mata el progreso.

La conquista es viva, es un río que siempre está compuesto por nueva, limpia y fresca agua, es agua que fluye en libertad, es el agua de la constancia, de la espera activa del deshielo. Es agua que mueve los molinos para la generación de riqueza.

El pensamiento del colono medio y el colono jefe es el agua del embalse, del control de la cantidad de litros que tengo y cuánto tiempo me pueden durar. Necesaria para saciar la sed de todos. Un agua que para ser potable requiere de tratamientos, normas, licencias, leyes. Para ser segura necesita muchos ríos que la puedan seguir alimentando, ríos limpios, ríos LIBRES.

Dejar a los conquistadores en paz, dejarlos en libertad, ellos sabrán traeros la seguridad que buscáis, aunque su vida depende de ello. No sigamos creando Aguillas, la conquista es una cosa muy seria.

Los conquistadores debemos unirnos en comunidad, la conquista ya no puede ser individual.